una historia de muerte, millones,

una casa y cálida militancia 

La Asociación Civil Los redimidos de Cristo se constituyó formalmente en 2010. Tres de sus integrantes son empleados municipales, y todos ellos guardan relación militante con el intendente y sus candidatos. Esta asociación está integrada principalmente por una numerosa familia de apellido Gudiño. Su presidente, Ricardo David Gudiño, logró hacer sustentable su asociación civil a lo largo de los años principalmente apostando a un único negocio: firmar convenios para recibir fondos municipales a cambio de un trabajo de militancia partidaria para José Corral y sus candidatos. La fachada: cuadrillas de limpieza y trabajos municipales para los barrios de Santa Fe.

 

Militancia rentada con fondos públicos

 

Desde el 2012 en adelante, Los Redimidos de Cristo recibió un total de 4.833.960 pesos, logrando incrementar considerablemente los montos en años electorales, en los que el trabajo territorial para hacer campaña y conseguir más votantes, lógicamente se incrementa. Por ejemplo, en 2013 recibió un 1.195% más que el año anterior (no electoral). En 2014 los fondos se reducen considerablemente en comparación con el año precedente, pero asociado al período 2015 (año en el que Corral logra su reelección), los fondos girados a Gudiño se elevan nuevamente en un 792%, alcanzando casi el millón y medio de pesos sólo en ese año.

2012 > $75.800

2013 (electoral) > $906.000      (1.195% más)

2014 > $184.000

2015 (electoral) > 1.459.000      (792% más)

2016 > $759.000

2017 (electoral) > 1.450.000      (191% más)

 

Pero si de detalles llamativos se trata, Los Redimidos de Cristo encabeza el ranking de relación militante con José Corral. La agrupación fue beneficiaria de otros programas municipales y no sólo recibe fondos de la ciudad. En 2012, por ejemplo, fueron beneficiarios de un subsidio del por entonces senador por el departamento y actual diputado nacional Hugo Marcucci, hombre del riñón íntimo de Mario Barletta y José Corral.

 

El propio Ricardo Gudiño admite en una entrevista radial con el medio Edición Límite “trabajar políticamente para el intendente”, lo cual no refiere para “Cristo” un pecado. Gudiño, además, también consiguió como retribución un cargo como planta permanente en la municipalidad. Según los archivos filtrados y analizados por el consorcio de periodistas de #CorralPapers, Ricardo David Gudiño, DNI 10.863.572, se desempeña en la Secretaría de Control que conduce Ramiro Dall´Aglio (código 60384).

Una casa y un cargo para tapar una muerte

 

Yamila, madre de cuatro hijos, trabajaba en la cuadrilla que conducía su suegro. Tras las inundaciones pluviales de 2015, se la abocó a la tarea de limpieza de cunetas y desagües.  Días después comenzó a sentirse mal y, tras un largo peregrinar por efectores públicos de salud sin un diagnóstico certero, fue en el Hospital Sayago donde en definitiva le informaron que había contraído leptospirosis. Tras permanecer internada varios días, finalmente falleció el 23 de marzo de ese año.

 

Sus familiares iniciaron una demanda al municipio, ya que Yamila no había sido provista de los elementos de higiene necesarios para realizar los trabajos para la municipalidad (botas, guantes, barbijos, etc), pero se encontraron con la sorpresa de que su marido, Aldo Juan Mauricio Gudiño, no sólo no acompañó el reclamo sino que intentó desestimar la responsabilidad del municipio en el fallecimiento de la madre de sus hijos. Tiempo después, la familia Ferré logró comprender el por qué de dicha actitud.

2017: Pereira Concejal, Gudiño conducción  

 

La familia Gudiño no pierde el tiempo en años electorales. En las imágenes se puede observar a Ricardo Gudiño y Fernando Gudiño (otro de sus hijos) festejando la victoria de José Corral como intendente reelecto en 2015, ni más ni menos que dentro del búnker montado en el Hotel Rio Grande. Entre banderas radicales flameantes, los encargados de los Redimidos de Cristo sonríen en cuadro junto al intendente o al concejal Mariano Cejas, quién afirmó en medios televisivos “casi” no conocer a Gudiño. Además, sonríen también para los flashes la secretaria de Comunicación, Andrea Valsagna y el encargado de prensa del intendente, Pablo Pizzi.

Para esta campaña el sello cambió. José Corral no lleva candidatos por el Frente Progresista sino por Cambiemos. Y los Gudiño también cambiaron. En lo que va de este 2017, la municipalidad de Santa Fe firmó 7 convenios de iniciativas comunitarias con la asociación civil Los Redimidos de Cristo, todos en concepto de “limpieza de cunetas”, “higiene urbana”, “embolsado” y “desmalezamiento”. El monto total por dichas tareas es de 1.450.000, encabezando el ranking de las asociaciones que más fondos reciben de la municipalidad. Sin embargo, Los Redimidos ocupa gran parte de su tiempo haciendo campaña, pintando carteles o incluso, llevando a gente a votar los días de las elecciones. 

El 25 de marzo, dos días después del fallecimiento de Yamila, José Corral en calidad de intendente firmó la Resolución 0325, mediante la cual autoriza a la Agencia Santa Fe Hábitat, que él mismo preside, a avanzar en la compra de una vivienda para uso familiar, con fondos municipales. La inversión le demandó a todos los santafesinos la suma de $ 550.000 y según esgrimió en el escrito, la decisión está fundamentada en un informe socio ambiental exprés presentado por la Dirección de Acción Social local, que determina que los hijos de la fallecida, necesitaban un hogar acorde donde vivir. Es así que se designa como titular del inmueble a Aldo Juan Mauricio Gudiño. Una muerte, el petitorio oficial de una vivienda, informes socio ambientales y la firma de una resolución para hacer efectiva la compra, todo en el tiempo récord de 48 horas.

Pero esta adquisición con fondos públicos, a pesar de tratarse de un episodio sin precedente alguno en Santa Fe, deja entrever una situación aún más impúdica. Y es que, los niños nunca vivieron en la vivienda adquirida. Pero entonces, ¿quién habitó la casa? Ni más ni menos que Ricardo David Gudiño, presidente de los Redimidos de Cristo y puntero del intendente Corral. 

A la sazón, el titular de la asociación en la que perdió la vida Yamila Ferré fue beneficiado con la compra de una casa, al tiempo que su hijo Aldo Juan Mauricio también tuvo su parte: un contrato con la municipalidad firmado apenas 9 días después de la muerte de su mujer. Según la propia familia Ferré ésta fue la moneda de cambio que utilizó la intendencia para que no hicieran reclamo alguno por la muerte de la joven madre. En una entrevista radial, Ana María Ferré, madre de Yamila, lamentó: “La familia de mi yerno no acompañó nuestro reclamo. No reclamó justicia porque trabajan para el señor Corral. Les dieron una casa a cambio de silencio”.

Pero los cargos no llegaron sólo para el presidente de Los Redimidos de Cristo. Su tesorera, Adela Susana Ferreyra (DNI 16.400.791), también se desempeña en la Secretaría de Control (código 13.840), y el caso del síndico titular es aún más escandaloso. Se trata de Aldo Juan Mauricio Gudiño (DNI 33.728.641), hijo de Ricardo Gudiño, y quien en este caso oficia de personal contratado en la Secretaría de Recursos Hídricos (código 13.757). Su ingreso está íntimamente ligado a un episodio sumamente trágico, que tiene como raíz la muerte de su mujer, Yamilá Ferré (23).

Entrevista Gudiño - #CorralPapers
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